El último faro es un juego incremental de texto, tranquilo, que puedes jugar aquí mismo, sin descargar nada ni registrarte.
Empieza casi sin nada: una habitación fría, un mar oscuro y una lámpara a punto de apagarse. Solo puedes hacer una cosa. Hazla, y aparecerá la siguiente.
Mantén la luz encendida
La llama se apaga sola, así que hay que avivarla y alimentarla. La marea deja madera en la playa. Cuando el haz brilla lo suficiente, la gente perdida en la niebla empieza a encontrar la orilla, y cada persona puede ayudar: recoger madera, pescar, prensar aceite o mantener la lámpara encendida toda la noche.
Construye un pequeño mundo
Las cabañas dan un lugar donde dormir a los recién llegados. Un taller, una prensa de aceite, una herrería y una sirena de niebla abren cada uno algo nuevo. Vigila la despensa: la gente con hambre no se queda.
Adéntrate en la niebla
Con un farol, alguien puede partir hacia el naufragio del arrecife, la roca donde suena una campana a medianoche o una playa que brilla en la oscuridad. Vuelven con hierro, con vidrio y, a veces, con una página arrancada de un viejo diario. La farera que estuvo aquí antes que tú dejó algo más que una lámpara.
Una historia con final
El último faro es un misterio completo, con principio, desarrollo y final: normalmente una o dos horas de juego repartidas en tantas sesiones como quieras. Al llegar al final puedes encender otro faro y empezar de nuevo con un poco de ayuda del primero.
La isla sigue trabajando
Tu progreso se guarda en este navegador y la isla sigue trabajando mientras no estás, hasta ocho horas. Inicia sesión para conservar tu faro en cualquier dispositivo.